La Gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, reconoció que sostuvo una conversación con personas que se ostentaron como agentes de Estados Unidos, en la que se discutió la posibilidad de cooperar a cambio de inmunidad.
En un audio filtrado, se escucha a Ávila Olmeda manifestar preocupación por posibles cargos en su contra y por una eventual extradition a territorio estadounidense. La mandataria también habla sobre su disposición a compartir información que se maneja en las Mesas de Coordinación de Seguridad, aunque bajo ciertas condiciones, como que cualquier reunión se realice en un hotel dentro de Baja California.
La Gobernadora señaló que las personas que se comunicaron con ella no presentaron identificaciones, documentos ni requerimientos oficiales que acreditaran su representación. Indicó que cualquier asunto de esa naturaleza debía atenderse mediante las vías legales e institucionales correspondientes.
Aseguró que en la llamada no se reveló ningún acto irregular y que mantiene su disposición para intercambiar información de manera institucional.
Michael Nadler, abogado de Ávila Olmeda en Estados Unidos, cuenta con experiencia como fiscal federal en el Distrito Sur de Florida, donde litigó casos de lavado de dinero y delitos económicos. Anteriormente, la Gobernadora había calificado como "invento total" las versiones sobre sus presuntos tratos secretos con el gobierno estadounidense para recuperar su visa.
La polémica surgió tras la difusión de una grabación en la que se escucha a la funcionaria conversando con supuestos intermediarios vinculados al FBI.