Morena está incrementando la presión sobre sus aliados, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT). Más allá del acuerdo de coalición para 2027, desde Palacio Nacional se pretende que estos partidos no apoyen a aspirantes vetados por normas anti-nepotismo o por vinculaciones cuestionables. Esta exigencia, aunque sutil por el momento, surge ante la inminente decisión del Instituto Nacional Electoral (INE) sobre los nuevos partidos políticos con registro para 2027. Se menciona el interés del gobierno en dos formaciones: "México tiene Vida", impulsado por Jaime Ochoa, y "Que siga la democracia", liderado por Gabriela Jiménez. Ambas podrían ser alternativas al PVEM y al PT. Es notable la presencia de figuras políticas en la formación de Jiménez que ya no tendrían cabida en Morena, como el hijo del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, y el senador Félix Salgado en Guerrero. La elección de Coahuila ha puesto de manifiesto que los socios de Morena tienen poco peso individual si no operan en coalición, lo que favorece la imposición de condiciones. En el ámbito de la seguridad, se reportan posibles "operativos enjambre" contra alcaldes del PT. En cuanto al PVEM, la situación es delicada, con senadores como Manuel Velasco, representante de Jorge Emilio González, supuestamente nervioso por relaciones con Estados Unidos y ofreciendo diputaciones plurinominales a Omar García Harfuch. La oposición también espera definiciones, incluido el posible aval del INE a "Somos México", que podría fragmentar el voto opositor, aunque el proceso de registro enfrenta obstáculos. Guadalupe Acosta Naranjo es mencionado por su habilidad para el debate, aunque a veces tropiece con la realidad.

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