Las labores para recuperar dos cuerpos localizados dentro de la gruta Chichicazapan, en el municipio de Cuetzalan, fueron suspendidas debido a las condiciones meteorológicas adversas. Las víctimas no han podido ser identificadas tras casi 12 horas de trabajo. Las lluvias de los últimos cinco días han complicado las tareas de rescate que realizan siete brigadas integradas por especialistas en buceo, rapel y espeleología, quienes mantienen la búsqueda de Ismael Peña, de 40 años, así como de sus hijas Jazmín Lizbeth y Karime Peña Antonio, de 20 y 24 años, respectivamente. Se prevé que este domingo se reanuden las labores con el apoyo de buzos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), además de continuar con la búsqueda de la tercera persona que sigue desaparecida. Personal del Servicio Médico Forense y de la Fiscalía General del Estado (FGE) arribó al sitio con la intención de recibir los cuerpos una vez que fueran extraídos; sin embargo, estos permanecen en el sitio, a unas tres horas de recorrido de la entrada de la caverna, en una zona de difícil acceso. El ayuntamiento de Cuetzalan informó que para facilitar el ingreso de los brigadistas provenientes de Puebla, Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí y Tlaxcala, en varios tramos fueron instaladas cuerdas, herramientas y estructuras provisionales tipo puente. La ruta continúa siendo de alta complejidad y las lluvias de la tarde, principalmente, provocan un incremento en el nivel del agua dentro de la gruta, lo que dificulta el avance de los equipos de rescate. El recorrido de ingreso puede tomar hasta cuatro horas. Los dos cuerpos están después de una cascada y se presume que la fuerza de la corriente los arrastró hasta una especie de fosa estrecha, lo que ha dificultado las maniobras. El pasado 7 de julio seis excursionistas y su guía ingresaron al lugar cuando iniciaban las lluvias de esa tarde. Los visitantes fueron identificados como Araceli Antonio Peña, su esposo Ismael Peña, sus hijas Jazmín Lizbeth y Karime, Agustín Julián Benito, novio de una de ellas, y Gerardo Julián, hermano de Agustín. De acuerdo con testimonios de los sobrevivientes, Ismael y sus hijas caminaban al frente del grupo cuando el nivel del agua aumentó de forma súbita y con gran fuerza, por lo que fueron arrastrados hacia dentro de la gruta. Agustín logró salir por sus propios medios e intentó auxiliar a su hermano, Gerardo, quien fue arrastrado por la corriente, y le pidió a Araceli permanecer resguardada mientras él salía a buscar ayuda. El miércoles rescataron con vida a esta última, que es la madre de las jóvenes, y al guía; horas más tarde, el cuerpo de Gerardo Julián fue encontrado en uno de los ramales de la gruta, y el viernes lo sepultaron en Chignautla.