Tres de cada cuatro mexicanos rechazan las tarjetas de crédito garantizadas, pese a los beneficios que ofrecen para acceder al financiamiento de manera rápida y sencilla, así como limpiar y construir un historial crediticio más robusto, de acuerdo con una encuesta de Kardmatch, plataforma de comparación de productos financieros. ¿Qué son las tarjetas de crédito garantizadas? Es dinero a través de una tarjeta que está respaldado por un depósito inicial del titular, el cual sirve como garantía de pago. Generalmente, la línea de financiamiento aprobada es igual o cercana a la cantidad depositada. Después de cierto tiempo de uso y pagos constantes, los emisores permiten recuperar ese dinero y continuar con una tarjeta tradicional.

Son relativamente nuevas en el mercado, aunque diversas instituciones ya ofrecen las tarjetas de crédito garantizadas, entre ellas Nu, Klar, Stori, Finsus, Falabella (Soriana), Plata, Banco del Bajío, Ualá y BBVA. Si bien cada vez existen más opciones de plásticos bancarios y no bancarios tradicionales, no todos los usuarios son sujetos a financiamiento. La falta de historial crediticio (como suele suceder a jóvenes y estudiantes) o una mala calificación en él, así como ingresos insuficientes o difíciles de comprobar, suelen ser causas de rechazo entre las entidades financieras. Para las personas que se encuentran en esos casos, las tarjetas de crédito garantizadas son viables, dice Paulina Casso, especialista en educación financiera, quien comenta que las entidades financieras usan este tipo de herramientas para ampliar su base de clientes, con menor riesgo para su negocio.

Razones por las que no tienen una tarjeta de crédito tradicional: historial crediticio negativo o mal Buró de Crédito (55.85%), falta de historial crediticio (20.00%), falta de interés en tener una tarjeta de crédito (17.07%) y no tener ingresos suficientes o comprobables (7.07%).

¿Por qué rechazan las tarjetas de crédito garantizadas? Pese a las ventajas que ofrecen, 76% de los usuarios del sistema financiero no está dispuesto a dejar un depósito en garantía para obtener su primera tarjeta de crédito. Kardmatch encontró que este tipo de productos no son atractivos para los mexicanos que buscan su primera tarjeta de crédito, señaló Joel Cortés, director de la empresa. Este tipo de instrumentos, dijo, tiene poca aceptación porque los usuarios perciben que no están recibiendo un crédito real, ya que deben respaldar la línea con sus propios recursos. Lo anterior cobra mayor importancia si se considera que, en muchos casos, quienes buscan dinero plástico necesitan liquidez, por lo que inmovilizar una parte de su capital mediante un depósito en garantía reduce el atractivo de estos productos.

En cuanto a las preferencias de los encuestados: 44% prefirió comenzar con una línea de crédito de 500 pesos, sin anualidad y con posibilidad de aumentarla hasta 5,000 pesos después de 12 meses, según su comportamiento de pago. 32% eligió una línea de crédito de 5,000 pesos, aun cuando implicara pagar una anualidad de 500 pesos. 24% optó por una línea de crédito de 5,000 pesos, sin anualidad, respaldada por un depósito en garantía de 2,500 pesos, reembolsable después de 12 meses.

¿Cómo funciona una tarjeta garantizada? Según BBVA, el proceso es el siguiente: Depósito inicial: se realiza un depósito que sirve como garantía, equivalente al límite de crédito que el usuario tendrá disponible. Uso responsable: se emplea la tarjeta para compras y pagos a tiempo. Reporte a burós de crédito: la actividad financiera se reporta para construir o mejorar el historial crediticio.

Volver al inicio