El gobierno de México rechazó que exista incertidumbre para la inversión en el país y defendió la política económica de su administración tras la reducción de las perspectivas de crecimiento por parte del Fondo Monetario Internacional. Durante la conferencia matutina, el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, afirmó que el ajuste del FMI no fue exclusivo para México, sino parte de una revisión generalizada derivada del impacto internacional por el conflicto en Medio Oriente y las presiones sobre el mercado energético.
El funcionario sostuvo que los indicadores del gobierno, como el crecimiento de la Inversión Extranjera Directa, la recuperación de la inversión fija, el dinamismo del consumo y la fortaleza del mercado laboral, respaldan la expectativa de un desempeño superior al previsto por el organismo internacional. "El consumo está bien, las remuneraciones y el mercado laboral siguen desempeñándose de manera muy sólida. Pensamos que la economía mexicana ha mostrado una solidez y una resistencia bastante peculiares", afirmó.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó cualquier incertidumbre para quienes buscan invertir en México. "No hay ninguna. Mientras cumplan con las reglas y las normas mexicanas, no hay ninguna incertidumbre", enfatizó.
Respecto al precio de los combustibles, la mandataria defendió la estrategia implementada para contener los costos. Indicó que cuando asumió la Presidencia el precio de la gasolina Magna llegó a ubicarse hasta en 26 pesos por litro, por lo que el gobierno alcanzó un acuerdo voluntario con empresarios gasolineros para evitar que superara los 24 pesos. "La gasolina Magna está en 23.99 pesos, poco menos de 24 pesos. El año pasado fue de 24 pesos y este año se mantuvo en ese nivel aun cuando aumentó el precio internacional del petróleo", señaló.
La presidenta reconoció que el diésel registró un incremento cercano a 50 centavos debido a la situación internacional, aunque aseguró que el gobierno trabaja para reducir su precio. También alertó sobre la tensión en Medio Oriente y sus efectos en los mercados energéticos. "Es una pena, no solo por lo que significa una guerra, que nunca estaremos de acuerdo, sino por el impacto que tiene sobre los precios de los combustibles en México y en el mundo entero", manifestó.
Sheinbaum Pardo sostuvo que sin las medidas adoptadas, entre ellas estímulos fiscales mediante la reducción del IEPS y los acuerdos con distribuidores de combustibles, el precio de la gasolina habría alcanzado entre 30 y 32 pesos por litro.